Ya no los hacen como antes

Hombres Boomeres vs Hombres Millennials

Hoy en día no es extraño ver contenido en redes sociales, de comedia o no, relativo a los enfrentamientos ideológicos entre los llamados “Baby boomers” y los “Millennials.” Inclusive me atrevería a decir que es muy probable que tú, amable lector, te hayas visto envuelto en alguna desagradable discusión con tu tío boomer o con tu sobrino millennial, según corresponda, durante alguna reunión familiar.

Primero que nada considero oportuno responder dos preguntas de reconocimiento: ¿Quién es un boomer y quién es un millennial? Si tomamos como referencia al Pew Research Center, en la primera categoría se consideran a aquellas personas nacidas entre 1946 y 1964, es decir, es la generación cuya edad oscila entre los 73 y los 55 años hoy día. El segundo grupo está conformado por aquellos individuos nacidos entre 1981 y 1996, o sea, es la generación cuyo rango de edad se encuentra entre los 38 y los 23 años, tomando como año de referencia 2019.

Disclaimer: Los resultados presentados a continuación se derivan de una breve encuesta verbal que apliqué a una muestra de 6 boomers y 6 millennials –tres mujeres y tres hombres en cada caso– seleccionada arbitrariamente. Tras analizar el instrumento, aunado a mi propia experiencia como usuario de redes sociales y como partícipe de reuniones familiares, puedo concluir que existe una fuerte tensión entre ambos grupos generacionales, particularmente acentuada en el género masculino.

Por un lado, los boomers señalan el individualismo de los millennials, así como su falta de compromiso en el trabajo y la familia, su progresismo, sus hábitos de consumo, su fragilidad y sensibilidad, sentenciándolos mediante la frase que subtitula esta participación: “ya no los hacen como antes.”

Por su parte, los millennials critican el conservadurismo –social y político–, el analfabetismo digital, la irresponsabilidad ambiental y financiera, su misoginia imperante, una cultura machista altamente tóxica, así como prácticas y políticas laborales muy poco saludables en general.

La verdad sea dicha, para formar mejores hombres, debemos cruzar la frontera del “ellos contra nosotros” hacia un compromiso común de hacer cada uno nuestra parte para fomentar una convivencia sana que nos lleve a tener más empatía y, a la larga, una mejor cohesión social. A los millennials que ya son madres y padres de familia: Su reto es educar a la nueva generación desde el amor, la empatía y el respeto a la diversidad en todas sus formas.

No pretendo establecer un “lado” ganador, ni es mi interés calificar la veracidad de las acusaciones que ambas generaciones se arrojan a la cara, pero, como una nota de carácter personal, concluyo: Es una fortuna que ya no nos hagan como antes.

Arturo Valdez –arturoe.valdezf@gmail.com

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