«…Es de gente buena vs gente mala»

Esta vez escribo de una de las consecuencias de los hechos ocurridos este fin de semana en la CDMX y en muchos lugares del país, en donde las mujeres salieron a tomar las calles en protesta del hartazgo que vivimos todxs por las constantes violaciones, feminicidios y desapariciones forzadas; y la incapacidad, ineptitud, negligencia y complicidad de agentes del Estado para atender la situación.

Esta manifestación de repudio ciudadano a la violencia que viven las mujeres todos los días en nuestro México, ha provocado distintas reacciones. Desde quien se queja por el vandalismo a propiedad del Estado que ocurrió durante la marcha, hasta quien pide sean aún más radicales si es lo que se requiere para que cambie la situación. En mis redes sociales he visto todo tipo de reacciones de distintas personas, pero hay una en particular que me llama la atención: Veo a muchísima gente que dice que todxs estamos expuestxs a la violencia sin distinciones de género, que a los hombres también nos matan, nos violan y nos desaparecen, y que no se trata de «mujeres contra hombres» sino de «gente buena contra gente mala». Han sido muchas las personas que he notado que sostienen esta postura, muchas de ellas son mujeres.

En esa postura me quiero enfocar, y de ella hablaré en los próximos párrafos. Voy a tratar de explicar por qué me parece una postura equivocada, no inválida, tiene sus fundamentos, pero inapropiada para el momento y para la transformación social que necesitamos.

Primero quiero detallar que sé perfectamente que son muchísimos más hombres los que mueren asesinados cada año que mujeres, pero ver simplemente las cifras de víctimas no nos muestra el panorama completo, tenemos que ver las cifras de los victimarios también. Estas cifras están publicadas en este sitio y será lo primero que veas al ingresar:

  • Aproximadamente el 89% de las víctimas de homicidios son varones.
  • Casi el 95% de los victimarios de hombres asesinados, son también hombres.
  • Cerca del 93% de los crímenes violentos son cometidos por hombres.

Es decir, que no sólo es preocupante la tasa a la que los hombres violan, matan y desaparecen mujeres, sino que hay que enfocar la atención también en el altísimo ejercicio de violencia que ocurre de parte de los hombres para con nuestros congéneres. Sin embargo, estas cifras nos muestran otra realidad también: Son muy pocos hombres los que sufren crímenes violentos a manos de mujeres, y esto es la clave en todo este asunto.

La violencia de género no existe cuando miembros que se identifican con un género agreden a quien no se identifica con ese mismo género, para que la violencia de género se considere como tal, debe ser sistemática e institucionalizada, es decir, el hecho de que un hombre sea violentado por una mujer, no constituye violencia de género, es simplemente violencia. La violencia de género tiene expresiones universales: cuando en el trabajo una mujer sufre comentarios sexuales de parte de sus compañeros hombres -como ocurre de forma regular y sistemática en cientos de miles de lugares de trabajo en México-, cuando en la calle sufre agresiones sexuales verbales y/o físicas por parte de un hombre -como ocurre de forma regular y sistemática en millones de calles en México-, cuando en su casa es violentada por delincuentes hombres simplemente porque saben que está sola -como ocurre de forma regular y sistemática en millones de hogares en México-, cuando es acosada y manoseada en un antro por hombres -como ocurre de forma regular y sistemática en cientos de miles de centros nocturnos en México-, cuando es violentada y abusada por su pareja en su propia casa -como ocurre de forma regular y sistemática en millones de relaciones de pareja en México-.

Es decir, para que la violencia sea considerada violencia de género, tiene que ocurrir de forma sistemática, y al menos en México, ese tipo de violencia siempre es ejercida de parte del hombre hacia la mujer. La violencia de género contra el hombre no existe en este país, dejemos ese mito de una vez por todas. Si quieres pruebas de ello, es muy sencillo: Pregunta a tus amigos hombres cuántas veces han sentido miedo de ser violados y torturados por una mujer y luego tirados en una zanja mientras caminan solos por la calle, pregunta cuántos de ellos han sufrido agresiones sexuales de parte de una mujer, cuántos sufren regularmente comentarios sexuales o sugestivos de parte de sus compañeras, cuántos tenemos miedo de que una mujer nos viole o mate simplemente porque sabe que puede hacerlo, ahí encontrarás una respuesta clara.

La gran mayoría de violencia que sufrimos los hombres, es a manos de nosotros mismos, y la gran mayoría de violencia que sufren todas las demás personas, también ocurre a manos de los hombres.

Por supuesto que la gran mayoría de hombres no somos violadores, feminicidas, homicidas, acosadores, o delincuentes en general, eso ya lo sabemos todxs, lo saben también las mujeres, esas que estuvieron en la marcha, por supuesto que lo saben. Pero también saben que hay suficientes hombres violadores, acosadores, feminicidas, como para que vivan con miedo y para que todxs las personas vivamos con miedo de que algo le ocurra a alguna mujer en nuestra vida. Es claro que no somos todos los hombres, pero son suficientes para que los abusos y la violencia se viva de forma sistemática por las mujeres en México.

Yo sé que los hombres también sufrimos, también nos duele cuando estas cosas pasan. Yo sé que a nosotros también nos violan, nos matan. Yo sé que somos víctimas de violencia a tasas alarmantes. Yo sé que somos más propensos al suicidio y a la depresión, y que no buscamos ayuda por apegarnos a estereotipos masculinos, que somos más propensos a ser víctimas de bullying en centros escolares y laborales. Todo esto lo tengo muy claro. Yo sé que necesitamos hacer algo para cambiar la crianza de los hombres en México para frenar la violencia con la que nos tratamos, este espacio es manifiesto de ello. Pero también sé que yo no salgo de mi casa pensando que podría ser el último día que lo haga porque una mujer podría violarme y matarme solamente porque puede, ese horrendo pensamiento no me atraviesa cada vez que estoy solo, y me duele también reconocer que conozco a muchísimas mujeres para quienes este pensamiento es parte de su vida diaria.

No, no se trata de mujeres contra hombres, esto no es una guerra entre géneros y quien así lo entienda, no entiende nada. Pero sí se trata de que los hombres asumamos que la responsabilidad de la violencia que se vive en México, es en una apabullante proporción nuestra, se trata de que tratemos de empatizar con el miedo y el hartazgo que viven las mujeres por tantos hombres que las violan y las matan impunemente. Se trata de exigir al Estado que sea implacable en los castigos contra nosotros cuando las violentamos. Se trata de dejarles ver a ellas que entendemos la gravedad del asunto, que lamentamos que así sea, que sabemos que somos nosotros los responsables, y que estamos dispuestos a apoyarlas y a luchar con ellas hasta que ni una sola mujer más tenga que transitar con miedo nuestro país.

No, esto no es de «gente buena contra gente mala», es de gente que entiende y acepta que todos somos parte de este problema y que asume su responsabilidad para frenar esta situación en la medida de sus capacidades; y es de gente que sigue pensando que todo es culpa del Estado, todo es culpa del gobierno, que con protestar y gritar que estamos hasta la madre no se logra nada, que no es un problema cultural y que son sólo unas cuántas personas malas. Acá todos somos responsables y todos somos parte del problema, es cierto, existimos muchos hombres que también queremos que ésta situación termine y que ponemos de nuestra parte para hacerlo.

Aún con todo esto, me parece que decir que «no es de hombres contra mujeres» es ignorar que aunque, como ya lo manifesté, esto no es una guerra de géneros, sí somos los hombres quienes las violamos y matamos, y sí somos nosotros los principales responsables de la violencia en el país, y sí somos nosotros los que tenemos que cambiar para que mejore la situación de violencia que se vive en México. Recuerda: «Cerca del 93% de los crímenes violentos son cometidos por hombres»

Hay millones de hombres buenos en México, muchos de ellos estamos en solidaridad con esta causa de las mujeres, una gran mayoría no queremos volver a ver noticias de mujeres violadas, desaparecidas, asesinadas. Las queremos vivas, libres, sin miedo, y para eso tenemos que arrancar de raíz la cultura machista, esa que liga el comportamiento masculino con la violencia, esa que liga la hombría con la dominación sexual, esa que nos hace sentir ofendidos cuando dicen «los hombres en México nos violan y nos matan». No se trata de ti, se trata del sistema entero.

En mi opinión, y según la evidencia que encuentro en la numeralia de la violencia en México, no es un problema de «gente mala», es en su gran mayoría un problema de hombres, y no asumirlo como tal, me parece una evasión de responsabilidad.

Josué Lavandeira – josue_lavandeira@alumni.harvard.edu

24 comentarios de “«…Es de gente buena vs gente mala»”

  1. Gracias por esa empatía. No puedo describirlo con mejores palabras, siendo que esto viene de una persona que no lo vive a diario.
    Es impresionante la vulnerabilidad que se siente a diario, cada que espero el taxi afuera del trabajo y rogando por que no me griten alguna majadaría algún cobarde en coche. Es tiro por viaje. Que manera más cobarde de esconderse en el anonimato de un coche a buena velocidad, y que impotencia tan grande quedarse ahí parada sin poder hacer nada.
    De verdad, gracias.

        1. Y yo tengo esperanza porque las mujeres han luchado y nos han mostrado desde hace mucho el camino y lo que nos corresponde a cada quién para terminar con este sistema violento.

    1. Si, pero no es un problema de México solamente, hay casos en todo el mundo, Inglaterra, España, Europa del Este, medio Oriente, África, Corea, todo el resto de América latina.China…..el mundo entero en su gran mayoría tiene este mismo problema.

      Y tampoco es un problema de hoy, entre más nos remontamos a la antigüedad más violencia de género vemos por todos lados y en todas las épocas.

      Desgraciadamente, parece ser parte de la naturaleza humana, nos guste o no.

      Y si, hay que luchar por ser mejores, hay que tratar de combatirlo, prevenirlo, y apuntar hacia erradicarlo para lograr al menos disminuirlo.

      Pero no le echemos la culpa y la responsabilidad a Todos los hombres de lo que la naturaleza d la mayoría hace.

      Esta sociedad antinatural de religiones, políticas, economías, (todas esas cosas antinaturales) no tiene suficientes válvulas de escape para los depredadores que aún nacen, viven, crecen y se reproducen entre nosotros, la mayoría familiares o amigos.

      Porque esa es otra que no mencionas, la mayoría de los crímenes violentos, violaciones, secuestros y asesinados, no son perpetrados por criminales de profesión….sino por padres, tíos, hermanos, primos y amigos.

      El deseo, la avaricia, la envidia…..van creciendo mientras nos ven de cerca, y hasta que las fantasías ganan la partida a él auto control.

      -Niños y niñas e entre 12 y 15 años matando a un vecino de 6 años en chihuahua.
      -Niña de secundaria junto con dos compañeros de clase apuñalan a sus padres mientras duermen en ciudad de México.
      -Hermanas violan y matan a su otra hermana, graban el hecho y lo suben a Internet en Tampico.
      -La esposa y la amante del vato de el recodo que lo asesinaron.
      -Los amigos de 3 estudiantes de 3 universidades, en 3 ciudades diferentes, que, en 3 diferentes ocasiones, (sin tener relación un caso con el otro) secuestraron, asesinaron y pidieron rescate casi de la misma forma.
      -Los cuates del chavo que se aventó ebrio al mar como broma en un crucero, y no avisaron hasta después.
      -Los amigos de el estudiante que se ahogó en Xochimilco al que dejaron morir sin ayudarlo mientras ellos mismos filmaban su muerte.
      -El bullying en las escuelas, ejercido CASI SIEMPRE HACIA HOMBRES, que muchas veces termina en muerte.
      -Los amigos de la chava que en una fiesta se emborracharon y decidieron que sería divertido bañarla de gasolina y quemarla viva.
      -Las incontables violaciones de parientes a parientes, de amigos a amigos.

      En fin, se dan una idea, son cientos de miles más en la lista de parientes y amigos, que te violentan de alguna forma.

      Eso debería tomarse en cuenta para entender eso que llaman feminicidio, y entender que no e va a erradicar hasta que la especie no deje e ser humana y evolucione a algo más, Biológicamente.

      Somos como especie, sin límite de países, culturas, razas, economías y género….un cáncer que destruye y lástima todo a su paso, incluso a sí mismo.

      Y, al paso que vamos, destruyéndolo todo….. No vamos a darnos la oportunidad de seguir vivos lo suficiente como para evolucionar.

    1. El artículo dice exactamente lo opuesto: que no es sólo de «gente buena contra gente mala» y que no debemos sobresimplificar el problema de ésta manera porque invisibiliza el problema de género subyacente y que es tan importante en esta lucha social.

  2. Asi es… es no poder estar tranquila porq tu hija se subio a un uber… ahora tratan de desvirtuar esto diciendo que somos mujeres a favor del aborto y eso no es verdad… es decirle al mundo que como mujeres queremos igualdad de salarios, de oportunidades, de respeto en nuestros hogares y decisiones… sabemos que un dia no va a cambiar las cosas, pero esperamos que nos haga reflexionar como sociedad

  3. Me gustó mucho tu artículo y comparto tu opinión pero también, como madre de familia y de puros hombres, reconozco que somos responsables también al no educar a nuestros hijos (varones) con valores y principios, con límites y honestidad. El problema de cualquier país inicia en el seno familiar. La profesión más difícil e importante en el mundo no es ser político, actor, empresario, la más importante y la más difícil es ser «Padres» pues educar a nuestros hijos e hijas es un trabajo de 24/7 los 365 días del año y si lo hacemos con amor, dedicación, honestidad y congruencia podremos lograr hacer ciudadanos dignos de vivir en este hermoso planeta que con tanto amor Dios nos regaló.

    1. Claro, y me parece que no podemos responsabilizar a entes privados (padres y madres), de lo público (sociedad+Estado). A cada uno lo suyo, y me parece que éste reclamo ayuda mucho a que al menos se tomen medidas para que lo público cambie.

  4. Pésimo! si tienes un hijo varón, una de las cosas que debe saber es el cómo defenderse de un grupo de mujeres, porque bien sabemos que las mujeres no actúan solas ni atacan directamente, sino que más bien confabulan y degeneran la información hasta orillar a un@ victimari@ a atacar.
    Si tienes hijos hombres y no les enseñas esto los expones a ser manipulados y a ser posiblemente los próximos feminicidas, las cosas no son tan sencillas como las expones y las cifras son muy obscuras, sobre todo cuando intencionalmente se deforma una definición legal como la del feminicidio para que otros crímenes que no deberían contarse como tales, se cuenten así, es corrupción y con cifras corruptas poco se puede hacer, comencemos por enmendar el sistema legal, eso es imperativo.

  5. Lo importante y trascendente de estos temas es luchar y hablar por la coincidencia. Yo tengo un hijo y una hija y tres nietas y un nieto. Y todos viven en paz entre los géneros. Pero si tengo que intervenir en el tema de agresividad posible de género, en mis nietas, por precaución y prevención.

  6. Excelente texto, muy inteligente tu analisis y haces que halla esperanza con tu forma de visualizar la problematica. Me quedo con la imagen de un mundo sin temor a salir a la calle y con la confianza plena de que lo puefo hacer!!

  7. Mi pregunta es un poco larga: que educacion y ejemplos de valores les dieron sus abuelos, sus padres, sus maestros, y el sistema educativo y gobierno comi para que un chico de entre 15-25 años acabe con la vida de una mujer u hombre por unos pesos, por hacer valer su poder sobre otros seres?
    Mi opinión es que se debe acabar el problema social de raíz con educacion en valores desde la casa, luego escuela, sociedad y gobierno
    Por ultimo, que harán las mujeres el día que no trabajen? Realizaran algo por su lucha o sera un día de descanso?

    1. Hola Miguel, la misma pregunta te hago, ¿qué crees que les hayan enseñado (familia, sociedad, escuela, etc.) para que un hombre (independientemente de la edad), ejerza violencia hacia una mujer hasta grado de querer matarla? Ideas, creencias sobre el ser hombre (feo, fuerte, «formal», que él es el que manda, que él es el pone orden en su familia, su casa… que él es el jefe de familia, que él no debe llorar, sino aguantar porque para eso es hombre o macho,… etc.). En las películas del siglo de oro, muchas de ellas reflejan el deber ser del hombre, sería interesante que además de lo que comentas, los hombres se enfocaran en revisar su masculinidad, es decir, reflexionaran sobre ese deber ser del hombre, y no meras especulaciones, sino en verdad, analizar eso.
      Por otra parte, qué haremos las mujeres ese día? VISIBILIZAR LO QUE HAN PASADO MUCHAS MUJERES DESAFORTUNADAMENTE, LO QUE PASARÍA SI ALGUNA DE NOSOTRAS, EN REALIDAD DEJAMOS DE EXISTIR POR MUERTE, SECUESTRO, ETC., ASI COMO, LA VIOLENCIA QUE VIVIMOS DÍA A DÍA POR EL HECHO DE SER MUJER. Descansaremos?? No lo sé, el objetivo es, mostrar al mundo, a la sociedad mexicana que estamos hasta la madre de todo lo que ha sucede día a día con nosotras. Nuestra lucha ha sido de diversas formas y todas han sido «juzgadas, señaladas y criticadas», incluso esta. Si no han entendido la razón por la que luchamos, primero, entonces quienes tienen que informarse son ustedes, segundo, lo seguiremos haciendo de todas las formas posibles.
      Saludos

    1. UNDOC, 2015; INEGI, 2017. Es posible que hayan cambiado un poco recientemente, pero no creo que hayan variado de manera significativa.

      Saludos,

  8. Excelente artículo!! Me da tanto gusto ver cómo explicas la situación. Es cansado ver e intentar hacer entender a gente (que no sabe ni de lo que habla) sobre la lucha feminista y las situación de feminicidios en México. Creo que falta informarse y artículos como este, bien informados y sin ser agresivos, ayudan más de lo que te imaginas. Me sacó una sonrisa. Sigue escribiendo así.

  9. Creo que la premisa de vuelve a favor de tu argumento cuando dices «nosotros los hombres». No me parece válida la agrupación cuando todos buscamos igualdad, es el 1% más violento de la población, que por situaciones de crianza, pero mayormente biológico (con mucho sustento científico) son más agresivos en promedio y por tanto, de ese 1% el 95% son hombres. Si generalizaramos el comportamiento y responsabilidad de un grupo (definido sólo por cómo nació) por lo que un 1% de ellos hacen, estaríamos culpando etnias, encasillando mujeres en roles antiguos y yendo a la guerra contra una que otra religión. No es una agrupación justa ni justificable en ninguna medida.

    No somos «nosotros los hombres», son las personas más agresivas , en su mayoría hombres, y no son la responsabilidad del resto de los hombres, sino de que todos seamos responsables en aplacar esos comportamiento y patrones desde temprana edad en la próxima generación, y que la ley se encargue de las generaciones que por desgracia ya perdimos.

    Culparnos como hombres porque otros hombres son violentos no soluciona nada. No somos «nosotros los hombres», mucho menos tú intentando explicar desde una perspectiva masculina cómo les debemos más. No hay un «nosotros» ahí. Hay un «nosotros» cuando se hable de defender a una mujer que es agredida, de detener a un agresor cuando esté en nuestras manos y usar ese poquito de fuerza extra en favor de lo justo y de la tranquilidad de las mujeres. Somos «nosotros» hombres y mujeres que queremos ver mejorar la crisis de violencia, luchando por entender LAS VERDADERAS BASES de la violencia y aplacarla de una vez, indiferente de quién pueda ser víctima.

    Decir «es un problema de género» tiene como principal falla, que no busca una solución, sino un culpable. Y no eres tú, y no soy yo, ni mucho menos las víctimas.

    1. ¡Gracias por tu comentario Frank! Pero me sigue pareciendo un #NotAllMen clásico. Primero, no se trata de buscar culpables, se trata de asumir responsabilidades y todos y todas somos responsables en el sistema social que genera violencia. Son también responsables las madres y abuelas que crían hijos y nietos machistas, lo son también las mujeres que exigen de sus parejas masculinas que quepan en el rol masculino tradicional, lo somos los hombres que toleramos machismos de nuestros amigos, conocidos, familiares, y los asumimos como bromas o como comportamientos normales en lugar de señalarlos como lo dañinos que son para todos. No hay ninguna persona en este sistema social libre de responsabilidad en el machismo y la violencia en que vivimos. Segundo, nadie dijo que por nacimiento seamos violentos, esto es un tema de crianza y socialización (muy sustentado en evidencia científica también), por eso es que todos somos responsables, al niño lo cría la tribu entera. Crecemos viendo y normalizando machismos y violencia por todos lados, glorificándola y recompensándola en quienes la ejercen para el dominio de otros. No es casualidad que de ese pequeño porcentaje de gente violenta que mencionas, el una absurda mayoría sean hombres, es un sistema entero de permisibilidad y fomento a la violencia en los hombres por muchos medios. Tercero, decir que simplemente hay que cambiar la educación y que la ley se encargue de las generaciones que «ya perdimos» es asumir que la gente no tiene la capacidad de educarse y reeducarse, de cambiar la manera en que convive y se relaciona con otras personas, esto es falso (también con mucho sustento científico). Y cuarto, decir que «es un problema de género» es simplemente reconocer que ocurre de un género hacia el otro de forma sistemática e institucionalizada, que ocurre ejercido casi siempre por hombres y que si queremos erradicar la mayoría de la violencia del país debemos enfocar nuestros esfuerzos en erradicar el sistema que produce hombres violentos, desde la educación a niños, pero también en reeducación de adultos, en cambio de paradigmas de convivencia, en cambios en el uso del lenguaje, en la difusión de la cultura, etc., etc., etc.

      Saludos,

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